• " Quien deja una casa por seguir la vocación encuentra cientos..."
  • " Entre vosotros jóvenes, es donde me encuentro bien..."
  • " Estad siempre unidos al Señor... "
  • " Ahora hemos de trabajar, ya descansaremos en el paraíso..."
  • " Hemos de hacer buenos cristianos y honrados ciudadanos... "
- San Juan Bosco -

Historia

Historia del Oratorio Don Bosco

"La primera vez que lo vi me encontraba en una soda... Entró y no fue más que otro de muchos niños que quizá hemos dejado de ver por lo familiar que se ha vuelto su presencia por todas partes, a cualquier hora del día. Tal vez no he hubiese prestado atención sino porque se acercó a mi mesa y se ofreció a cuidar mi carro. Deduje que tal oferta la movía el hambre y lo invité a comer. Él a su vez compartió conmigo su historia, bastante triste, quizá hasta enriquecida con exageraciones y fantasías, pero en el fondo no muy diferente a la realidad común de estos niños. Le creí; cuando se marchó regreso al anonimato de tantas caras infantiles sin nombre que inundan las calles. Algún tiempo después coincidimos en el mismo lugar, cada uno interpretando su papel: él a cuidarme el carro y yo invitándolo a comer y poniendo en sus manos algún dinero, creyendo estar haciendo un bien.

Un año después lo encontré de nuevo y quedé espantada con la escena. Lo que tenía ante mis ojos eran los despojos de lo que alguna vez fue un niño de diez años. Él y sus nueve hermanos eran adictos – y víctimas – de la inhalación de cemento, una cruel forma de esclavitud que destruye las vidas de los niños, toda vez que para mantener su adicción son explotados por gente inescrupulosa, en ciertos casos incluso sus propios familiares. Me sentí frustrada e inútil, deseando hacer algo por él y todos aquellos chiquillos. Día a día estos chicos mueren lenta y penosamente, ¿y qué estaba haciendo yo para impedirlo? En ese momento supe lo árido que había sido pensarme buena, para asistir puntualmente a Misa y participar en grupos de oración asumiendo que eso era suficiente. A través de ese niño Dios me mostró que mis oraciones carecían de lo más importante; acción.

Decidí actuar y procedí como me pareció lógico, buscar ayuda especializada. Mis primeros esfuerzos por internar al niño en un centro de atención apropiado chocaron con una dura realidad; tal lugar no existía. Hubo que crearlo. Ya no me pregunté más por qué alguien no hace algo, ese alguien era yo y todas las personas que realmente sienten alarma por la situación de esos niños. Así nació el Oratorio Don Bosco de Sor María Romero."

Experiencia de Sra. María Céspedes de Scoggin,

Directora-Fundadora